El plan de los barrios de Barcelona

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Recordamos la huelga de alquileres de 1931

20/03/2023 - 06:03h

Marina. El lunes 20 de marzo a las 17 h se inaugura un atril de memoria en las antiguas Casas Baratas de la Marina del Prat Vermell y a las 18 h, en la Biblioteca Francesc Candel, se presenta el cómic 'Rebel·lió'.

El año 1931, con el paro creciente y los precios de los alimentos al alza, más de 100.000 familias obreras llegaron a dejar de pagar el alquiler de las viviendas. Los barrios de Cases Barates, especialmente el situado en el actual Marina del Prat Vermell, ocurrieron puntos neurálgicos de esta protesta. El lunes 20 de marzo a las 17 h se inaugura un atril de memoria en el cruce de las calles de Pontils y de Tortosa. Una hora más tarde, a las 18 h, en la Biblioteca Francesc Candel se presenta el libro 'Rebelión. La huelga de alquileres de 1931, con guión de Francisco Sánchez e ilustraciones de Ana Sainz "Anapurna", que es el segundo volumen editado por el Ayuntamiento de Barcelona dentro de la colección 'Barcelona. Memoria en Viñetas'.

Por la Exposición Internacional de 1929, Barcelona recibió la llegada masiva de mano de obra. La ciudad dobló la población, con el consiguiente problema de vivienda. Después de la Exposición, una crisis cruel dejó a todos estos obreros sin trabajo. Ante la incapacidad de pagar el precio abusivo de los alquileres, llegaron los desahucios y la revuelta a los barrios obreros. Barcelona vivió así la primera reivindicación histórica para conseguir unas condiciones dignas en la vivienda.

Estos hechos se reflejan ahora, en forma de cómic, en el libro Rebel·lió. La vaga de lloguers del 1931, con guion de Francisco Sánchez e ilustraciones de Ana Sainz «Anapurna». Los autores lo han presentado este lunes en la Biblioteca Francesc Candel. También participa Pepe Gálvez, guionista, crítico y teórico del mundo del cómic.

La huelga de alquileres se mantuvo de manera intermitente durante todo el periodo de la Segunda República, a lo largo de la cual se alcanzaron numerosos acuerdos. El barrio de Ferre y Guàrdia, uno de los cuatro de «casas baratas» que se llegaron a hacer en Barcelona, fue uno de los lugares donde más duró esta huelga de alquileres. En este barrio, llamado de Eduardo Aunós antes y después de la República, la organización vecinal liderada también por mujeres como Victoria Ruiz Rodríguez «la Benita» y Dolores Maldonado Ruiz consiguió detener desahucios, encontrar alternativas de vivienda y crear redes de apoyo vecinal. La respuesta, liderada por la Cámara de la Propiedad y el Patronato de la Habitación de Barcelona, fue una fuerte represión policial y jurídica.

Con este nuevo atril o placa de memoria situado en el cruce de las calles de Pontils y de Tortosa, las entidades vecinales de la Marina y el Ayuntamiento de Barcelona rinden homenaje a este movimiento huelguista, solidario y con carácter emancipador que tuvo una relevancia especial en este barrio.